martes, 27 de marzo de 2012

Ley de medios

- ¿Cómo no podes no tener Facebook?
- No sé.  Pero me siento la prueba viviente que sin eso se puede vivir.
- Para mí que vos tenes miedo a mostrarte.
- Para nada.  Me da cosa la frivolidad, el mostrarse tan descaradamente.
- Esto me lo esta diciendo la misma persona que sale en boxers a la vereda de la casa.
- Claro.
- Vos si que nos tenes cara.
- Boluda, no me cabe.  No da para que ti vida quede plasmada explícitamente para todos.
- Vos elegís qué poner.
- Pero te etiquetan en fotos, pasas el tiempo revisando y chusmeando a los demás.  No sé, no me cierra.
- Pero el perfil lo elegís vos si queres que otros te vean o no.
- ¿Acaso arrancaste a trabajar para Facebook?  Además, ¿qué ganas que yo tenga un face?  Ya tengo blog.  Vuelvo todo por ahí.  Es como hacer catarsis con caracteres.
- Es que te enteras de todo.  Por ejemplo, Mariana cortó con el novio, Fede.  Resulta que había quilombos porque las familias eran amigas y terminaron todos re mal y entonces se empezaron a tirar mierda de acá para allá, se metieron hermanos, primos, cuñados, etc, etc.  Era una carnicería.
- Bueno, es lindo para contarlo pero ni empedo me cuelgo a ver qué pasa y qué sucede después.  Además, nadie dice nada interesante por Facebook.  Y no me hagas hablar de Twitter.
- ¿Qué tiene Twitte?
- ¿Encima lo llamas así?  Comprate una vida, no están caras acá a la vuelta.
- Dale, salamín, ¿qué onda?
- ¿No te das cuenta?  El o los creadores lo hicieron a propósito, como burlandose.  Sabían que la persona promedio no podía decir nada mayor a 140 caracteres sin quedar como un completo imbécil.  Y ahí los tenes a todos, siendo los profetas 2.0 con frases de Narosky y de la cajita de Fragata.
- Ya que vas por esa línea, ¿por qué no te haces un Twitter?
- Soy boludo pero no hace falta decirlo todo el tiempo.
- Sos un anti.
- ¿Ves que hasta no podes decir antisocial sin resumirlo?  Tu vida se transformó de a 140 caracteres.
- ...
- ¿Qué?  ¿No sabes qué twittearme en la cara ahora?
- No te creas una mente brillante por tus insultos elaborados.
- Jajaja, te ofendes rápido.
- Es que soy aferrima usuaria de eso que bardeas.  Para mí, sin esos medios no sé qué hacer.
- El tema es que son medios.  No son herramientas imprescindibles, se puede vivir mucho mejor sin ellos.  A veces hay que aprender a mirar por la ventana que da a la calle o al fondo de tu casa antes de estas virtuales.
- Lo sé.  O no.  Es que me conecto con todos aquellos a quienes no veo ya.
- ¿Por qué no los ves a los demás?
- Obligaciones.  A vos también te pasa lo mismo.
- Sí, claro.  El tema es que tener esos medios de comunicación te dan la sensación de que tenes a los demás cerca pero afecta a tal punto que ya no te despierta la necesidad de ver en vivo y en directo a otros porque ya los tenes en pantalla.
- Estas muy al pedo para pensar en esas cosas.
- No es estar al pedo.  Es estar parado al margen de esta vorágine de comunicación pedorra y ver qué pasa.
- Ay, ahora sos un letrado en esto.  ¿Por qué no interviniste en la Ley de medios ya que tanto pudiste pensar?
- Quise armar un pequeño proyecto.  Tenía un boceto.
- Me estas jodiendo.  Era para cargarte lo que te pregunté.
- Bueno, yo no.
- ¿Posta?  ¿De qué temas trataste?
- Básicamente, que habría que poner barreras en los medio.
- Ah, todo lo contrario a la Ley.  Mucho no pensaste, nene.
- Claro que lo medite.  Es poner trabas a todo pelotudo que escriba o diga sandeces en el medio.  Maso era quitar Tinelli y ahí caían todos los programas que maman de él.
- Te apoyo en esa.  No te olvides de soñando con cantar, bailar, merendar, etc
- Para esos, la inquisición.




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