sábado, 28 de abril de 2012

Jet

Te encontré.
He pasado días y noches buscándote en los túneles de mi memoria, pensando que algún mecanismo de defensa de mi consciente te estaba impidiendo salir a flote, a encontrarte nuevamente.
A veces, sin querer, susurre tu nombre.  Quise sentirte cerca.
Si hasta también pregunte por vos a amigos en común.
Algunos no querían decirme nada, tal vez por falta de información, tal vez porque pensaban de dónde salían mis ocurrencias.  Otros, sin embargo, me han dado su ayuda desinteresada, me marcaron el mapa por donde te hallabas.
Ya no podía concentrarme como debía.  Recorría el tiempo sin el espacio, la continuidad de los elementos parecía disolverse en la melodía de tus versos.
Puede que suene un tanto rebuscado, cursi también pero desde esa noche donde te sentí de forma diferente, donde logré escucharte entre el ruido, no pude olvidarte.
Ahora, ahora es diferente.
Volviste a mí y nada puede mejorar este sábado gris más que tu lírica a mi lado, sonando en altavoz.


Me pase toda la semana tarareando el tema, sabiendo solo el "One, two, three, nanananana nana nanana nana, girrl"
Gracias a los que me escucharon y aún más al grande del código binario que me tiro la data acertada.

viernes, 27 de abril de 2012

Perro andalúz

Soy muy confianzudo.  Es que para mí la palabra, el hablar, tiene un poder increíble en nuestra psiquis.  El ser humano, al crear la escritura, fue capaz de traducir sus pensamientos, transmitirlos e intercambiarlos.  No es ajeno que me sienta cómodo diciendo todo lo que me pasa.  Me guardo muy poco de todo para mí.  Es así que tengo allegados y amigos que saben mucho de mí.  Es que tampoco tengo grandes secretos o problemas que me aquejen.  Es decir, tengo una vida, digamos, tranquila.
Hasta ahora no paso algo demasiado importante.  ¿Qué es lo importante?  ¿Qué es aquello que no se puede decir?

Soy creyente de que cada quien tiene algo para decir.  Todos somos maestros a nuestro estilo.  Mediante la conversación, intercambiamos ideas y pareceres, nos conocemos e indagamos.  Es así que, para cada circunstancia de la vida, el hablarlo con cualquiera que pase, nos puede dar respuestas gratificantes o salidas que no habíamos pensado por estar metidos en problemas o quilombos que bloquean nuestra capacidad cognitiva.

Es por eso que busco respuestas en los demás.  No significa que haga todo lo que los demás dicen porque no solucionaría nada sino que probablemente termine o bien preso o bien ausente de toda cordura.
Así, voy desperdigando mi vida por ahí.  Muy seguido, lo que hoy nos parece importante e indispensable para la vida, mañana no lo es.  Por eso más bien, contar, compartir, decir y dejar que todo vaya perdiendo significado con el tiempo, sin guardarlo.

Es como cuando guardamos pequeños o grandes elementos que pensamos que mañana nos van a servir para algo.  Poco a poco, vamos llenando un lugar de objetos que ni sabemos que tenemos pero que no podemos tirar o, menos aún, regalar.
Los secretos tienen lo mismo.  Les damos categorías de ser imposibles de salir a la luz y los almacenamos en nuestra mente, sacrificando economía anímica o emocional.


Por ello, tomo libertades.  Tal vez de más.  Algunos llaman pudor o vergüenza, quizás arriesgan una privacidad.  Yo creo que no es por ser insensato o por faltante de códigos que digo lo que pienso o me pasa sino que me sirve para intentar esbozarle construcciones, siquiera en palabras, a aquello que me acontece en la vida misma.  Además, llevar a cabo un espacio público me ahorra cierto tiempo.  ¿Cómo?  Bueno, cuando una persona allegada me pregunta cómo estoy, le retruco con un "Pásate por mi blog".  Es que funciona como una tabula rasa donde uno puede descargar lo que le sucede.  Como si esto fuera poco, ofrezco música, imágenes y notas extrañanemente ridículas.

Es por ello que hoy, en mi vida, acontece sentimientos encontrados fruto de una relación que no prospero.  No sé, invade una especie de bronca por no saber dónde quedo mi buzo y la cobardía de ambas partes.  Además, de pensar que, si bien soy un boludo a pilas, no me las creo a todas.  No nací ayer, no me sé los por H y por B pero comprendo lo que me rodea por más que lo nigue o me rehúse.  Pero, acorde a la experiencia que me acompaña, entiendo que es solo un rato, un tiempo y a otra cosa.  La cosa es estar en el medio de la tormenta y no saber para qué lado escupir.

Tal vez genere dudas, estupor, nada, odio y hasta algo de desprecio conjunto a rencor.  Pero qué se yo.  Soy polémico o quiero serlo.  Si se tiene que pudrir, que se pudra bien.


Da muy de leer esto con ese tema.


miércoles, 25 de abril de 2012

Hoy

Hoy caminado hacia la facultad para rendir el parcial de Psicología del trabajo, me note un tanto nerd cuando iba haciendo el fast walk al mejor estilo Moss de la serie It Crowd.  Creo que solo me falto un toque de síndrome de Asperger, sacarme aún más temprano del horno y pizcas de series como la mencionada conjunto a unos anteojos a gusto.
Cerca, muy cerca me sentí.



Y, cuando salí, luego de intentar aprobar, pensé en todo lo que me estaba y esta pasando, en eso que dejé de lado para meterle a esta materia.
Todo lo que sucedió durante esta última semana.
Me contuve mucho tiempo (para alguien impulsivo para esto, lo es) en decirte que mi más profundo deseo es que te vayas bien a la concha de tu madre.

Nada, eso.

Desilusión

No sé qué nos esta pasando.
Ya sé que es la falta de comunicación que nos afecta.
Es que son tantos años juntos...  Esta rutina no esta funcionando.
Ocultándola no la vamos a superar.  Tenemos que trabajar los dos en estos.
No sé si vos queres que esto continué.
Ninguno pudo decir las cosas de frente, nunca fue nuestro fuerte.
Sí que hemos tenido lindos momentos, no borran a los malos pero no quiero que me hagas mal ni yo tampoco hacerte sentir así.
Qué se yo.  No, no ando con alguien más.
Sé que en un pasado tuve mis equivocaciones, lo reconozco pero este no es el caso.
Las charlas no son lo mismo, el tiempo es escaso y me cansé de que este ese otro que no para de hablar, ahí, siempre donde estas vos.  ¿Pensas que no me doy cuenta?
Crecimos juntos.  Bah, es un decir.  Yo crecí a tu lado.  No habrá nadie como vos.
Pero hay que reconocer algo...
¡Ya no me escuchas!
Me preguntas por preguntar, por costumbre, por hábito.
A veces, siento que asentís solo por ética, por la estética y por un impulso.
La verdad, siento que todo te da lo mismo.
No puedo seguir así...
Te lo voy a decir pero preciso que me prestes atención.  Sólo esta vez.

¿Para qué mierda me preguntas cómo quiero el corte si vas a hacer lo que se te cante el orto?

- No, macho, eso no era lo pautado.

martes, 24 de abril de 2012

La vida es una boca de dama


Piba Vane
Che
Sabes que me compre. Un paquete de sugus masticables
Y vino sin sorpresa
Que broncaaa!!!
Diego dice:
Nooooooo!!!!!!!
Que maaaaaallllllll
Piba Vane
Llame a defensa al consumidor!!!
6 pesos lo pague
Diego dice:
Es como comprar un surtido bagley y que te vengan todas bocas de dama.
Piba Vane
Estafadores hijos de un camion lleno de trolas baratas!!!
Clarooooooooooo
Jajajajaja guacalaaa!!!
Estafadoresss!!!
Diego dice:
O como que te de bola una mina y te das cuenta que se parece más al culo de tu perro que al amor de tu vida
Piba Vane
Estafadores!
5 caramelos
Y sin sorpresa 6 pesos
Soretes
Diego dice:
La vida, lo decretamos hoy, es una reverenda mierda

La vida hecha galleta.

domingo, 22 de abril de 2012

Cosa fea

Que cosa fea es ser hijo de Pettinato...
 y saber que tu viejo formo parte de una de las mejores bandas del rock argentino pero que en un escenario lo escupe hasta el telón.


sábado, 21 de abril de 2012

Me embola

Dentro de todas las cosas que me dan por las pelotas, hay una que me da aún más.

Las minas en hombros en los recitales.  Y también los vagos.

Imagínate viendo a Waters donde pagaste una fortuna por estar apretado en el campo y tenes a una mina que o bien es boluda o bien los viejos son primos en alzas de un mamerto que lo más cercano al sexo que tuvo ese día fue tener la bragueta traspirada de la dicha mina en la nuca y, da gracias, porque sino su "acto sexual" se hubiese limitado a mil y una apoyadas que le habrán hecho.

Me cago en eso y mucho más.

Claaaaroo

viernes, 20 de abril de 2012

Mucha Musica

Este canal de música, me ha sorprendido recién.

Pasaron, al hilo, un documental de la música de los setenta con mucha influencia de Pink Floyd seguido, una vez terminado, por un vídeo de The Who, luego uno de Divididos, otro de Molotov  (los tres viejos viejos) y, acordándose del siglo actual, mandaron algo de Noel Gallagher's High Flying Birds.  Pero, como mientras escribo estoy atento a lo que están mandando (pensado de que ahora se iban a ir a la mierda), estan transmitiendo Soda Stereo con "Ella usó mi cabeza como un revolver".
Genios, geniales quienes fueron los productores de estos 20 últimos minutos en Much.  Lástima que tuvieron que cagarla con un corte comercial para que pierda la concentración en el canal, haga zapping y termine viendo "Lo de Narda" solamente para putearla por amargada chupa berenjenas al escabeche que es.

La verdad, una sorpresa.  Desde mediados de los noventa que no veo que un canal que se jacte de ser tipo musical pasara vídeos de música y de la buenaaaa.

- Hoy vamos a hacer algo con mi cara.

Positivismo

En realidad, este movimiento filosófico y científico dio el puntapié a una nueva forma de pensar, entender, razonar derivada del método científico.  Para mí, el principal referente fue Augusto Comte.  Tipo con apellidos copados si los hay.

Si bien su propuesta esta y estuvo buena, no llenaba muchas expectativas porque, básicamente, todo lo que no pueda ser probado mediante prueba empírica, para el tipo no existía.  Entonces tuvo un toque de complicación al respecto pero decir que era positivista, le sirvió para levantarse una que otra mina en algún bar francés.  Y sí, antes los geeks y nerds levantaban minas haciéndose fundadores de nuevas corrientes de pensamiento.

Sin embargo, Comte y secuaces, no pensaron que seguirían vigente de forma diferente durante el siglo XXI.  Lo suyo era todo táctica para levantar minusas porque, claro, todo lo que hacemos los hombres es para ponerla.  Instinto básico si los hay.

Pero, al transitar la autopista de la vida, nos vamos topando con positivistas del ánimo.  Yo me considero uno pero sin tanta efervescencia.

El positivista de ley le ve la cara buena a todo.  Esta bueno, digamos, que sea así pero existe un punto que no da que todo este bien. Una puteada, un planteo del tipo "¿Por qué me pasa esto a mí?" y tener ganas de pegarle en el medio de las bolas a las personas que te hablan de que si bien la cola para buscar la SUBE es larga, es bueno pasar tiempo afuera de la casa, al aire libre.

Porque si prestamos atención, el positivista tiene una especie de muletilla al hablar o escribir.  Es una reacción innata cuando le acabas de dar una mala noticia.  A saber:

- No sabes, boludo, me pusieron caño y me afanaron todo.  Me dejaron en medias y en cuero.  Una mierda, la verdad, una misma mierda todo esto.  Me tuve que caminar 40 cuadras bajo la lluvia porque nadie me quería dar una man.
- Uh, que cagada...  PERO BUUUUEENO, vos estas bien.  Ya va a pasar.  Lo material va y viene.

El "pero buuuuueeeenoo"  es el anticipo de eso que seguramente nos han dicho alguien, de esa noticia obvia pero que no queremos mirar por querer putear primero a la pared y mear contra el viento.

Pero esto, sin ir más a las situaciones de robo, pasa en la vida cotidiana.  Cualquier hecho que ocasione sufrimiento, penar, angustia o lo que fuese, llama la atención a un positivista tal Claudio María Dominguez en cualquier conversación por tener ganas de mandarlo al Congo.  Es así, que se acercan.  Siempre al acecho, esperando la ocasión.  Algún accidente casual, una falla de cálculo, un pensamiento bajón despierta sus instintos más primitivos donde nos sorprende entre la bronca de lo que nos paso conjunta a las ganas de bajarle algunos premolares por su comentario alentador.

La piba Vane, compañera de andanzas laborales, me hizo reflexionar sobre ello.

- Toma, Marco. - Invitó la piba con un mate a un compañero.
- Ah dale.  Che, ¿qué le paso a este mate? - Refirió Marco al respecto de la bebida.
- ¿Por qué?  ¿Qué tiene?
- Tiene menos yerba que la Antártida.  - Remarcó Marco.
- Bueno, che, es que las chicas me retan si uso mucha yerba, esta cara. - Retruco la piba Vane.
- Ah, sí.  Pero buueenoooo... Esta rico igual, eh.
- ...

- ¿Y?  ¿Terminaste la carrera?
- No, tía, todavía sigo.  ¿Todo tranqui por acá?
- Pero hace muchos años que estas estudiando.
- Sí, lo sé.  Cuesta mucho y más laburando.
- Ah sí, claro.  Pero buuueennnooo... Ya vas a terminar, además estas trabajando.  ¿Qué te cree' vo'?

- Ya no me entra nada.
- Y... Le entraste a los ravioles como una desquiciada.
- Ya sé pero no tengo qué ponerme.  Que bronca.
- Pero buuuennoooo... Tuviste un pibe, estas espectacular.
(cortesía de la piba Vane)

- No sé qué hacer.
- ¿Qué te anda pasando?
- Cortamos con la otra forra.
- Pero buuuuenooo... Es una mina más.  ¿ Sabes por cuántas más vas a pasar?  Pfff


Y así, se podría seguir hasta que el padre Ignacio deje de curar fieles por San Miguel.

Lo curioso que el positivista, cuando tiene problemas, recurre a cualquier método menos a ser positivo.  Porque, claro, uno es buena onda cuando el mambo lo tiene otro.


- Aaasííííííí de grandes me tienen las bolas por
ponerme a ilustrar estas ganzadas.


jueves, 19 de abril de 2012

Curso de cordobés

Hoy en día, saber cordobés es imprescindible ante cualquier circunstancia de la vida.

Con tonos pintorescos, tildes inequívocas y extensión de últimas letras o sílabas hacen del cordobés un idioma aparte.  Apareja simpatía y picardía.  Por ello, usualmente, los originarios o los imitadores de este versión del español, no son tomados en serio como deberían.  Es por el mismo motivo que suelen pegar buena onda.  Son entradores, graciosos y hasta ridículamente porteños a lo cordobés.

Como futuro relacionista del trabajo, puedo decir de forma fehaciente que tener conocimientos sobre este particular tipo lingüístico y colocarlo en un CV, suma de manera importante a la hora de conseguir empleo.
El saber, el demostrar esta particular habilidad genera un acercamiento.  Desde ya, en lo posible, mecharlo en el transcurso de la entrevista, deja bien marcado el perfil de cada quién.

En cuestiones del amor, cualquiera que tenga tonada, gana.  Lo curioso del cordobés es que hasta posee diferentes facetas dentro de lo largo y ancho de la provincia.  Es particular, elegante, tanto carroñero como chamuyero.  Con indirectas, abrazos y extraño olor a bebida fermentada de yerbas varias, busca la plena conquista en cualquier situación.  Tal limonero de todas las estaciones, busca reproducirse en donde pueda.

Sin más, doy la bienvenida a un curso no muy difundido.  Vale la pena tomarse un momento.


miércoles, 18 de abril de 2012

Bebidas

A la hora de elegir una bebida, ¿qué elegís?


Fanta:  El que consume este producto intermedio entre una disolución de una inerte barra de carbón mezclada con jugo Mocoreta en alto grado de concentración, es de aquellos que se enteraron que los Reyes son los viejos porque un compañerito del colegio lo sorprendió en quinto grado en el medio de la frase "Sí, los Reyes me trajeron esto".  Usualmente, en el ámbito laboral, es aquella persona que te pregunta cómo estas como muletilla pero se le adhiere otras falacias lingüisticas como un Holis, Chauchis, Besis y te mecha palabras en inglés para darle una connotación bilingüe a saber Hello, Obviously, Of course, Weekend pero todo dicho en un inglés de mierda.
Usualmente, este compendio de personas son asiduos del Parque de la Costa y no entienden qué se hace un día de lluvia.  Es frecuente verlos agrupados, ya que van en conjunto simil a cardumen, en las entradas de los cines, los domingos de forma particular, riendo a lo largo, en un submundo propio, se conoce que gustan de llamarlo microclima.

SevenUp:  Aquel que toma esta bebida sin estar en cama con 40º de fiebre, casi con la sangre hirviendo lista para poner los ravioles, no es normal.  El bebedor de SevenUp, acompaña las picadas sólo con palitos salados y no de los copados como los Pep sino de los berretas que estan apoyados en el mostrador del chino.  Es sabido que no frecuentan lugares poco luminosos y que esperan el fin de semana para pasear el domingo a la tarde y ver qué anécdota contar al otro día en la oficina.  Poco asiduos del fútbol, prefieren mirar deportes como voley y tenis de mesa.
No es recurrente ver esta clase social en osadas aventuras nocturnas.  Es más, un estudio de la Universidad de Ohio, arrojó que el 83% de estas personas reservan hospedaje en la costa a mediados de Agosto para el verano del año siguiente.  El 17% restante, frecuenta Sierra de la Ventana y repite, año tras año, el vía Crusis en Tandil.  Su vestimenta, en época vacacionil, es particularmente del mejor turista (para ser breve, describiré solo al masculino), es decir, de shorcito o bermuda cargo acompañado con medias blancas subidas de tono hasta escasos centimetros de la rodilla, se le suma a esto remera típica de la zona o de algún lugar vacacional anterior haciendo poco juego con una gorro con vicera larga para esconder lo mayor posible, la calvicie (porque si toma SevenUp sin estar en cama, es pelado o lo será).  Cabe resaltar que las zapatillas fluctuan entre unas Adidas, Nike o Topper clásicas de lona con los cordones atados al punto de cortar la circulación, algo así pero con el pie adentro.

Agua tónica: Aquí encontramos algo particular.  Si tenes hasta 10-12 años, todo bien.  El problema recae cuando pasado los 15 años de edad, en promedio, seguimos con el temita del agua tónica.
Refresca, corta la sed, cumple con lo que promete.  Este tipo de personas, usualmente, es de aquellas que son de una sola palabra.  Ni más ni menos.  Para ellos, todo es blanco o negro, no tienen puntos medios.  Aborrecen la luz amarilla del semáforo, la salsa golf y los vinos doble varietal.
Tuvieron una infancia feliz pero con muchas quedadas en la casa de los abuelos donde se le inculco el habito de tomar este producto que gambetea entre soda, gaseosa y algo amargo/dulzón.  De caracter estricto, no se conforma con poco.  Trabajar con una de estas personas puede ser tedioso por su incapacidad para aceptar chistes de todo tipo de color, solo aprecia el humor de los 80's y Bonanza le parece una serie de la puta madre.
De forma increíble, trascendió que esta tribu no veía frecuentemente Supermatch y, aún más, no hinchaba por ningún color.
En su actualidad, disfruta que los ravioles rebalsen el plato y que el vino este a temperatura ambiente.  Al hacer zapping, se demostró que hay una tendencia a solo repetir y pasar por los canales de noticias.

Gatorade: Es para aquellos que creen que con esto mejoran su potencial.  Deportistas al extremo, llevan una vida entre ejercicio exagerado y pasividad en horarios de trabajo.
Acostumbra a merendar una fruta portable como banana o manzana.  Pendiente de las calorías, no goza de un asado, de un sandwich de bondiola en la costanera y ni hablar de permitirse pizza y faina.  En caso de exagerar a la hora de ingerir, mentaliza y programa su estado mental en la rutina que hará mañana para perder eso que no debió hacer.
Este tipo de personas posee un alto grado de represión de asuntos conflictuales infantiles sin resolver.  Se sabe que desde chico hasta promediando los 14-16 fue de un grosor importante, es decir, pesaba lo mismo que una res.  Hijo de una madre experta en cocina y mandada para complacer, padeció en su cuerpo lo que sus antojos culinarios le solicitaban.  Su padre, algo ausente por negocios, lo veía solo para regañarlo.  La exigencia era la regla prima dentro del hogar.
Al crecer y estilizarse, puso énfasis a su imagen personal, al cuidarse y a tener éxito.  Viste siempre a la moda, intentando mostrar parte de su cuerpo.  No descansa.  La palabra dormir es sinónimo de pérdida de tiempo.  Los domingos, se pasea por los shoppings con un look deportivo o con sweater a los hombros y mirando, obviamente, casa de deportes.  Tiene cierta inclinación a mirar ropa de Kevingston o Columbia.
No escatima a la hora de cenar en un buen sushi bar porque el sushi caro es sinónimo de bueno.

Coca-Cola:  El clásico.  Amante del asado del domingo en casa, con toda la familia.  Se desespera por acomodar la mesa larga, comer de la parrilla y ver el partido del domingo.  Un Boca - River es como nacer de nuevo.
Fanático, además, del café con leche con medialunas; no entiende el sentido de ir a la costa argentina sin pasar por Atalaya y desayunar, almorzar, merendar o cenar alguna de esas características medialunas.  Es recurrente encontrarlo haciendo after office, labura lo justo y necesario y se jacta de decir que piensa en el hoy y que vive para el día cuando se conoce que el futuro es una intriga que lo tiene en la punta de la cornisa todo el día.
De carácter sencillo, se declara ante el público como dominador del sexo opuesto cuando, bien se sabe, en la intimidad se lo tiene tal Lassie atado y con bozal.
Este personaje es aquel que en recitales le pedía al flaco que cante Muchacha, es de los primeros que te rompen los huevos con la ola y que estrola sus manos, una con otra, al ritmo de Oooooohhhhh,  oooohhhhh ooohh oohh ohhh oooooooooooh.  En el par de genes nº 16 tiene preescripto ser el centro de atención a como de la gana.  No importa cómo sino ser al que todos miran.


Esto, mis queridos, son los principales grupos sociobebedores que rejunta nuestro querido conjunto social.  De forma acotada, se los presenté.

viernes, 13 de abril de 2012

Facultad

Tomo la palabra y comienzo.

Me permito hablar, en esta ocasión,  sobre los inicios en la universidad.  Puntualmente, en la de Buenos Aires.

Para empezar, una vez que decidimos comenzar una carrera universitaria es muy probable que no sepamos qué carajo hacer de nuestras vidas o qué carajo habrá en el medio de decir "Bueno, me anoto en esta carrera" y "¡Me recibí!".  Obviamente, es muy fácil pensarse como un blanco al cual los familiares y amigos lo llenarán de huevos, harina, aceite, condimentos varios y etc.  El tema, en estos primeros momentos de iniciarse en una carrera post secundario, es que no sabemos qué hacer.  Llegamos a marzo del año posterior del viaje de egresados, remojados en un verano a pura joda, calor, vacaciones, mujeres, alcohol y más joda, y, casi sin esfuerzo, nos olvidamos de cómo dividir tres cifras, la diferencia entre palabras agudas, esdrújulas y graves y hasta nos parece que el Efecto Tequila fue una de las jodas que hicieron cerca de casa.
Bajo esta circunstancias, ponemos el gancho antes la solicitud de nuestro futuro.
Esto repercute en la etapa inicial en la Universidad de Buenos Aires, donde el CBC, por lo menos para carrera de índole humanística, es colmado por pretendientes a abogacía.  Recuerdo patente: corría el año 2009, primeras clases de alguna materia, el profesor pregunta a un aula atisbada de alumnos (habremos sido 70 en una baldosa) quién estaba para leyes.  Creo que de los 70, unos 58 eran para abogacía.
Obviamente, a medida que va pasando el cuatrimestre, primer parcial, notas desastrosas, apuntes y apuntes sin leer, enterarse sobre Popper sin vincularlo a drogas y demás, la cantidad de alumnos va disminuyendo.  Ahora, podemos darnos el lujo de sentarnos y de estirar las piernas.

Cuando sobrevivimos al CBC y nos ponemos el poncho para iniciarnos en una carrera universitarias, nos damos cuenta de tanto la dificultad que implica y los gastos económicos que conlleva, además de que no da tener entre 19 y 20 años y pedirle guita a los viejos para comprar drogas.  Digo, digo, para salir, para salir.

Entonces, la cantidad de materias que posee la carrera no se ve como mucha.  Es decir, nos creemos capaces de mucho, de decir "Esto es una pavada" y de pensar que a los 23 nos recibimos.
Claro, todo esto trabajando.

Caemos en la realidad cuando nos topamos, por ejemplo en lo que estudio, con Estadística I cuatro horas seguidas luego de trabajar unas 6 horas, viajar otras 3 y saber que nos esperan 2 horas más hasta llegar a nuestros aposentos.

Poco a poco, la vida social se vuelve nula.  El mayor contacto con otro ser humano es viajar a las 8 de la mañana en el subte.
Comer un asado un domingo con la flia se ve cada vez más lejano.  Los sábados, si salís, te sentís culpable.  Si te quedas, te sentís un anti, un energúmeno que vive para estudiar y que de coger ni hablar.

De ahí sobrevienen pensamientos tales como:

  • ¿Quién me mando a hacer esto?
  • ¿Será tarde para dedicarme a la fotografía?
  • Sé algo de inglés y tengo un touch de carisma, ¿cuánto de pelotudo me falta para pegarla como Marley?
  • ¿Cuán rentable será fundar una nueva religión?
  • ¿En qué momento me hice este tatuaje?
  • Sacando unos yuyos del patio, puedo comenzar a cultivar.
  • Si hubiese estudiado en una privada, ya me hubiese recibido (el más devastador)

Y, como si todo aquello fuese poco, en vez de estar leyendo sobre Psicología del trabajo, me encuentro haciendo estas notas, mirando mi cama con cariño.

Tal vez, trabajar y estudiar sea una buena idea.  Recibirme a los 23 se ve tan distante como cruzarme con Dolores Fonzi y que tenga ganas de conocerme mejor y que coma de su cuerpo.

- La universidad te cambia...
Antes era blanco.




martes, 10 de abril de 2012

Sentimentalismo

Tal vez siga quedando como un renegado de la vida, un vano inválido sentimental que le chupa todo un huevo y que no le interesa todo lo relacionado a la demostración afectiva.  Bueno, sí, algo así soy pero no tanto.  Me cuesta demostrar afecto, intento día a día romper las estructuras aprendidas para poder mejorar.
Reconocer mis errores, mis falencias y todo por lo que tengo que mejorar, me ayuda al crecimiento diario.

Y, aunque pueda sonar como excusa, el aborrecimiento es un sentimiento.  Tal vez se acerca al odio, es peyorativo y de clase poco constructivo pero depende con qué ojos se ven.  Es como las críticas.  Las constructivas, por más que duelan y molesten, son de necesaria existencia para poder mejorar.
Lo que intento construir con estas palabras también es una crítica.  No es la cuestión que todo el mundo me lea y exponerme sin un sentido.  Me sirve escribir y expresar lo que siento.  El blog, lo que brinda, es algo de anonimato para los que no me conocen y, con cuotas de humor malo, camouflage para con ellos a quienes veo a diario o cada tanto.

Estos últimos días estuve podrido.  Gedido o jedido.  Cosas que pasan alimentan la cara de ocote que coloque por delante como forma de presentación.
Hoy decido volcar toda mi mala onda con comentarios acerca del programa furor.


El sentimentalismo es definido por la Wikipedia como indulgencia excesiva respecto a las emociones, especialmente un esfuerzo consciente para inducir emociones al lector o espectador para que las disfrute.
Es una garcha que se utilicen los sentimientos en pro de la consecución de fines prepautados.  Quiero decir, no da la manipulación anímica, meter el dedo en la llaga, salar la herida para captar la atención.  Es bajo, bajísimo.  Es como haber empezado esta entrada usando alguna noticia importante de los últimos días para que el motor de búsqueda de Google, traiga a personas acá.

Por ejemplo:  seguro que muchas personas, en estos momentos, estarán buscando algo de interés general.  Entonces si yo escribo Megan Fox en bolas posiblemente inocentes adolescentes (y no tantos) caerán en esta pieza de letras en búsqueda de la satisfacción de pulsiones sexuales.

Ahí, estoy jugando con los deseos ajenos en pro de que la gente se regocije en leer la sarta de boludeces que se me ocurren.  Hasta ahí, maso bien.  Es decir, no apelé a escribir algo que haga referencia a muerte, luchas de vida, catástrofes naturales o el promedio de San Lorenzo.  No jodí a nadie, no moleste ni coloque algo que apunte a tocar los rincones más oscuros y ocultos de cada quien.
Y, al decir verdad, es una cagada cuando a uno se lo hacen.  Seguro que alguien habrá pasado por una situación que, para llamarle la atención, le hicieron recordar algún momento donde estuvo mal o se equivoco o no logró estar cómodo.  Frecuentemente, esto sucede en las peleas dentro de las relaciones.  Arma amiga de las mujeres (porque los hombres tenemos menos memoria que una mosca), la capacidad de recordar las veces que metimos las pata y traerlo al presente para echarlo en cara es de uso frecuente para esquivar acusaciones actuales por parte del miembro masculino de la relación.
Y, como sabemos que nos la mandamos en el pasado pero no podemos reaccionar ante el bombardeo de acusaciones, bajamos la cabeza y pedimos perdón.
Todo porque, básicamente, nos metieron el dedo en el tuje y no para examinar la próstata.

Eso, en cierto sentido, es sentimentalismo.  La manipulación de hechos, acciones y sucesos para que repercutan en el estado de ánimo del otro, es sentimentalismo.

Cantado por un sueño es sentimentalismo.  Y es aquí donde quise llegar con lo anterior.
Me da por las bolas.  Por las mimas pelotas ver cómo cada persona que pone pie en ese escenario montado en busca de 15 segundos de fama, es víctima de la ventilación de su vida ante cámaras y miles de personas para que la productora se llene de guita los bolsillos.  Ya no interesa si cantas o no, si tenes cualidades de frontman o si tragas o escupís, el tema es que puedas inventar o contar sobre tu vida de mierda, de cómo el reventón le voló los sueños y las chapas.
Todo bien con las personas que se levantan todos los días de la vida perdiendo.  No sacan ni un empate al bajar el sol y la vida les golpea sin decirles por qué.  Es una cagada luchar y saber que no hay modo de avanzar.  Totalmente entendible, nadie (o más bien, pocos) tiene el futuro asegurado.

Acá, la gran cagada, es como el resto que nos sentamos enrededor del calor de la tv para sentirnos tocados por la vida de los demás.  Para pensar que, al final, nuestra misera vida no están de mierda comparada con otros.  De, a saber, emocionarnos o que nos emocionen para tenernos atañados dos o tres horas frente a la caja boba sin importar cuán temprano tenes que levantarte mañana para estudiar o trabajar.
Y, como si todo fuera poco, bancarte al pelotudo de Mariano Iudica haciendose el copado, rogandole a los jurados, quienes ya no producen nada por escaces de ideas, que canten algo para estirarla, para que los del otro lado digan "Que vos la de Valeria" o "Como canta la Merchu", porque, claro, cuando hay sentimentalismo, la gente se vuelve idiota y se cree amiga de los personajes que aparecen y los acompañan en sus cenas.

Digamos no a la manipulación.  Basta de esa cortinita de música que te dice cuándo tenes que llorar y cuando reír.  Esta bien que no haya pelea de gatos como con el Bailando pero, a decir verdad, prefiero que las personas eligan la riña de los pumas de bengala por ignorancia o alpedismo que se vea forzada por la atracción que genera el jugueteo con los sentimientos.

Todo a bajo costo, con la premisa de prepararse para "Un programa MUY INTENSO e INOLVIDABLE".


- Tengo que llorar ahora, ¿verdad?




domingo, 8 de abril de 2012

La entrada incluye comentarios

Gordo obeso con cámpera de polar: ¿Y eso qué es?
Yo: ...
Gordo: Che, ¿viste eso? ¿Qué será?
Yo:  Uff...
Amigo del gordo: Son unas especies de telas.  Este Charly siempre se la manda.
Yo: Nada, gordo, estacionaste mal.
Gordo:  Sí, siempre tiene algo que mostrar. Jeje.
Amigo del gordo:  ¿Nos quedamos acá?
Gordo: Sí, vamos a esperar que arranque a tocar y nos movemos más para adelante.
Yo: Hay una valla ahí, ¿hasta dónde queres llegar?
Anto: Diego, por favor callate que no quiero pasar por la morgue a buscarte.
Gordo:  Hey, ¿son maniquíes esos? Ay, este Charly.
Yo: A mi me pasa esto nomás.

(...)

Mad's Boy: Que hdp este Charly,  tipo que sabe, ¿no?
Crítico invitado: Sí, es un tipo espectacular.  Pero ¿viste lo que toca Pedro?
Mad's Boy: Sí, que grande.
Crítico:  Escucha ahora, mirá mirá.  Ese bajo era de Pedro.  Se abatató (?) el bajiste este.
Mad's Boy: Sí, ¿no? Jeje.
Yo: (A mí solo me pasa esto.  La puta que lo parió.  Me rodean los ineptos)
Anto:  Sé lo que estas pensando.  No abrás la boca, ¿entendiste, Diego?
Yo: Sí, Sole.  Capto, capto pero me vas a decir que no te da por las pelotas.
...
(Entramos a escuchar los primeros acordes a modo de intro de lo que luego se fue transformando en Eiti Leda.  Usualmente, en los recitales, directamente no se arranca el tema como en un cd.  Es decir, como en este caso, primero se esbozaron composiciones al mejor tipo zapada para luego dar lugar y nacimiento al tema en sí.  Mientras tanto...)
Crítico: Uhh escucha ese tema.  Temón, eh.
Mad's Boy: Sí, que buenas letras tiene este tipo.
Crítico: Seeh.
Mad's Boy: ¿Qué tema es?
Yo: Por Diiiioooooos!  Anto, escuchame una cosa.
Anto: Tranquilo, ¿qué?
Yo: No sabía que por $150 de la entrada, te venía el recital comentado.  ¡Qué oportunidad!
Anto: Jajajajaja

(Por suerte, ahí cesaron los relatos de esos Araujos y Macallas.  Todavía no entiendo cómo no me cagaron a piñas)

Luego, no nos percatamos pero, al parecer, también tuvimos comentarios en la salida rumbo al tren gracias a la compra de un boleto de dicho medio de transporte.  Púbers recién recibidos de opinologos que iban debatiendo sobre cómo Charly influyó a Justin Bieber y no sé qué pelota más.
Eso no es todo.  Compramos, también, bebidas para saciar nuestro calor interno y, sin querer, nos compramos los relatos hasta la llegada del tren de otras personas sumados a ir acompañados por una legión de tirateunpaso que iban discutiendo sobre el legos y el phoné al mejor ritmo cumbiareggetonero.

- Como inflan las bolas, che.


Los 5 no en un recital

Comparto y compartiré durante los siguientes días, experiencias y enseñanzas que me ha brindado ir al Quilmes Rock, el día nacional.

Durante mucho tiempo desee ir a ver a Charly.  No esta tan bien como antes, no es el mismo.  Pero esta.  Es ir a ver una leyenda.  Pasaron mil cosas en mi mente frente a cada tema.  Sensaciones que son inexpresables en palabras acotadas.  No sé.

Sin extenderme más:

1. No creer que los controles son muy restrictivos.
No revisaron nada.  Nada.  Esto me dio pie a pensar qué carajos pude haber llevado.  Cosas como sanguches de milanga, alguna bebida, tal vez un arpón, un poster de Menudo, etc.
Me pareció que hubo más cacheo en mi casa que en las puertas de recital.

2. Si medís más de 1.80, por fanático que seas, el estar adelante no te hace aún más.
Siempre encontramos, dentro de los miles de idiotas, alguno que se cree el mejor porque mide más de la altura promedio impidiendo que, aquellos que medimos menos, no logremos apreciar la puesta en escena.  Además, tranquilamente, se puede ver de un poco más atrás.  Las consecuencias es la contractura en el cuello luego de tener la cabeza levantada en un angulo de 45º por horas.

3. No sacar foto de todo o nada.
Es molesto, muy molesto ver a todos los infelices con el celular, la cámara, la birome o un pebete de salame y queso, sacando una foto.  Trae consecuencias para sí mismo y para al rededor.
En primeras instancias, no permite que nadie de atrás vea.  El elevar la cámara produce que los brazos se dispongan de tal forma que no se aprecie un carajo.  Seguidamente, no es posible no ver qué mierda sacó el infeliz de al lado.  Es una tendencia social a chusmear.  Además, no entiendo por qué mierda sacan tantas fotos.  Es decir, ¿sirve de prueba antes algún interrogatorio de que estuviste ahí?  ¿Es un aval que pensas incluir en un curriculum?  ¿Puede pasar como una foto de galantería en el acto de seducción para "probar" el fanatismo musical en el afán de acariciar un upite?  Emm, no entiendo.
Como si esto fuese poco, este acto presenta perjurio para quien decide estirar sus extremidades superiores en pos de consecutir un prueba irrefutable de su presencia en un recital.  Es decir, al sacar la foto, no se presta atención de lo que esta pasando artisticamente, el mismo tono no se repetirá jamás, la situación, el contexto, se perdió, todo pasó mientras el idiota del recital esta viendo que no le puso flash a la cámara y ahora tiene más de 300 imágenes de plena oscuridad con ciertos destellos de luz violentamente distribuida.

4. Un recital no es una pasarela.
Mucha cantidad de féminas.  Es positivo.  Vestían elegantemente, genial.  La verdad que, ahora que lo pienso bien, estaban bien.  Muy bien.
El temita es que no esta bueno ir, vos macho argento, con una tilinga de calcitas y bien pinturreajeada sabiendo que vas a tener un cerdo barbudo en cuero y transpirado que busca el amor casual y sin consentimientos.  Es en el aglomeramiento de personas donde se ven los instintos más bajos.

5. Compra de remeras recordatorias.
No va.


Cumplí un sueño.  Sí, es de medio pelo para muchos pero es un sueño para mí.  Mientras Charly mediaba temas y desmechaba mar de sentimientos, se me cayeron lágrimas.  Me vi en los momentos que me acerqué a Sui Generis, cuando arranqué el CBC y subrayaba fotocopias al ritmo de "Canción para mi muerte" o "Fabricante de mentiras".  De las veces que use frases de Serú o Sui para la conquista, sin siquiera conocerlas.  Noches y noches de estudio, de pausas con la Máquina.  Mi compañero silencioso, consejero capcioso.
Gracias Charly.




"no existe una escuela que enseñe a vivir"

jueves, 5 de abril de 2012

Conocimientos

- Me acaba de pasar algo que le desee a otra persona.
- Ah, ¿sí? ¿Qué deseaste?
- Ojala que cuando te termines de pintar las uñas se te entangue la bombacha.  Ahora, nose qué movimiento hacer para que vuelva a su lugar.
- A veces, más vale permanecer en la ignorancia.


- Por lo menos me quedaron bien.

Citas y análisis sociológico

Aborrezco profundamente a aquellos que utilizan citas de personajes pseudo modernos.

Tirale un Steve Jobs.  Me gede el tipo en sí por más capo que haya sido.  No sé, me da cosa.  Siempre prolijamente pelado y miope, con la vanguardia en la tecnología pero de coger ni hablamos.  Además, en casa siempre me enseñaron a desconfiar de alguien que se toca insistentemente el mentón y que usa cuello de tortuga.  Sí, usaba cuello de tortuga.  Te podrá haber inventado la máquina de tiempo con un DeLorean a GNC pero el tipo usaba cuello de tortuga.  Y era miope.  Y la gente, masa imberbe, lo va citando en lo que dijo.  Como si intentar convencer a un montón de geeks y tilingos acerca de las profundas diferencias entre un Ipod fabricado dos meses atrás con uno a la venta la semana que viene, pueda tener algún correlato en la vida cotidiana de uno, donde lo más emocionante que pasa es buscar en el calendario el próximo fin de semana largo.
Para mí, este tipo de personas son aquellos allegados al marketing, que se fascinan viendo hasta tarde en TN el programa ese de "La mejor publicidad del mundo", que se cree bohemio por ir a tomar una birra un martes a la noche en un antro mal iluminado, capaces de concurrir masivamente a la noche de los museos pero afanosos de recorrerlos a todos sin importar qué miran.  Además, les gusta el sanguche de miga de jamón y lechuga (último dato obtenido desde la estadística realizada por SMAEP)

Después vas encontrando a otros.  Las clásicas citas que se brindan en un subnick del msn, de un estado en facebook, de una mención en twitter.  Agentes enfermizos que tiran una oración de una canción de Arjona, de una ramificación acerca de la interpretación de unos acordes de David Bisbal o, aquellos más osados, que copian una frase del Principito.  Cláh, con la creación del piloto francés todo más que bien, eh.  El temita es que veas a un/a treintañero/a con un estado como "La diferencia entre este zorro y los otros, es que este es mi amigo" o un "Lo que quería dibujar era una serpiente que se comió a un elefante pero los demás veían un sombrero" o, el punto culmine, "Lo esencial es invisible a los ojos".  Listo, derrapamos, nos fuimos al pasto, golpeamos contra las cubiertas, le pusiste mucha sal a las papas.  ¿Qué estamos haciendo?
En ocasiones, este tipo de grupo es aquel mismo que te saluda con un "Holisss" o un "Chauchis" o, se atreven, a un "Besis".  Me aventuro a decir, luego de una encuesta llevada a cabo, que también suelen pedir Coca Diet o Zero en McDonalds y que se apasionan por las comedias románticas.  En asuntos laborales, buscan afianzarse en una oficina, un cubículo tal vez, siempre y cuando tenga el lado del pasillo a disposición.  Se compran, además, el último de Stamateas y van a las librerías a preguntar sobre el Best Seller del momento.

Luego, llegamos a los que por citar frases de grandes filósofos se creen que leyeron el Leviatan y estan pensando sobre si seguir filosofía o paisajimos, como estudio terciario.  Creo que el más sufrió de esta catástrofe fue Descartes.  "Pienso, luego existo" es el resumen de una gran obra del tipo.  Hasta se llamo el giro cartesiano.  Cambió el pensamiento.  Pero vos vas leyendo, oyendo, observando como se destruye esta gran frase en momentos, digamos, no dignos.  No vale decirlo cuando te preguntan si conoces a Descartes, no es prudente escribirlo cuando se quiere hacer una crítica a la falta de crítica, justamente, en los pensamientos actuales (sic), no vale.  Punto.  Tampoco da decir "El cuerpo es la cárcel del alma".  Para que no se lo googlee, es de Platón.  Y encontras a "futuros" Sartres, recorriendo calles repitiendo esa cita.  ¿Para qué?  ¿A dónde queremos llegar?
Estos tipos de transeúntes en la calle de nuestras vidas, son quienes te estacionan en doble fila sin poner balizas.  Doy fé.  Son los que conservan un celular hipermoderno a tarjeta porque ellos están en contra de ponerle un gancho al sistema y ser parte del engranaje del capitalismo.  Igualmente, en vísperas de finde largo, empacan todo lo que puede para aventurarse en una escapada a la costa.  Durante la temporada, despotrican a todas los diseños nuevos y los precios elevados con la frase de "Todos los idiotas mantienen ese estilo.  Nos afanan desde las vidrieras", muy cierto en sí pero son los primeros que corren cuando la ropa esta en descuento, outlet, fin de temporada o el banco te ofrece el retorno de algún porcentaje generoso.  Como si esto no bastara, ha llegado a mí el dato, desde la Universidad de Bruselas, que estos individuos, en el 90% de los casos evaluados, votaron a Pino Solanas pensando que se postulaba para presidente.  El 10% restante, voto la lista de y por Castrilli.

También se encuentran aquellos que crean frases.  Sí, aventureros 2.0.  Esta bueno que se busque hacer creaciones y ser original.  Acá, el "problema", es que usualmente las citas propias no exceden en ocurrencias, originalidad o en grandes creaciones per se.  Entonces, nos vamos topando en todos lados con Naroskys impagos e impunes.  Te entiendo que no soy crítico literario, que no escribí un libro y que hacer esta nota me esta costando más que sacar el barco encallado en Italia por el capitán Schettino pero siquiera intentar esbosar esto, me da el poder (me lo autoproclamo y qué) de decir BASTA a los siniestros creadores o mutiladores de frases clásicas.  El citar el tema de Calamaro, como "Cartas sin marcar", en la parte que dice "No me siento bien", no te hace ocultar nada.  Porque, convengamos, en su mayoría, el que coloca una frase ya sea propia, de un tema o de cualquier índole, es porque no tiene pelotas/ovarios en decir directamente lo que siente y usa, de forma "indirecta", las creaciones de otros.  Ergo, vas leyendo como tu amigo en facebook piensa que " 'Te busqué en mi auto rojo a las diez, llevabas un...' Para vos, todavía te pienso".  Y claro, dijo todo sin decir nada.  Maestro del ocultismo.  Aprendíz de la metafora de Borges.  O el que en twitter te tira un "Estoy perdida porque el mundo me hizo así, no puedo cambiar".  ¿Eh?
Se afirma que este clase social citera, no logra el beso en la primera cita.  Mediante diversos estudios, se llego a inferir que nos encontramos ante esas personas que, antes de sacar una foto, dice "Esta va al face" o piensa cómo va a resumir una conversación y/o hecho en los 140 caracteres que permite el pájarito azul.  Para ellos, todo tiene que ser contado y fotografiado.  Hasta comerse un sanguche de bondiola en la costanera es plausible de convertirse en un álbum de fotos.  Posen gustos propios, comunes por así deciros; donde el gusto de helado predilecto es el banana split y su referente político es el que más veces aparezca en un programa de Tinelli.  Se muere por los sábado a la noche ingresar a la discoteca de moda y escuchar alguna canción que lo/a identifique para luego (o inmediatamente) publicarla en un medio comunicacional.  Además, es de gustarles las empanadas de humita (que todos sabemos que son de suma asquerosidad) y busca pasar el día de la primavera donde más gente haya y en el lugar justo donde los pendejos se cagan a trompadas.

Nada, eso.


Narosky y la Prandi
(porque poner un culo, en cualquier contexto, garpa)

lunes, 2 de abril de 2012

Hablemos bien

Me gedí, me cansé, me harté.

BIZARRO no significa lo que "se podría deducir" de la misma palabra:  no es algo doblemente raro.

A ver si nos entendemos.  Yo te acepto que la comunicación va en deterioro, te banco que hablemos para el ocote y que estamos llenos de artilugios calificativos y descriptivos sumamente propios de cada región, status social, edad, etc.

Decir choto acá no es lo mismo que en Uruguay, por ejemplo.

Tampoco las expresiones corporales son lo mismo en todos lados.  Dar un beso como saludo a otro hombre, es como decir que sos trolo y muy orgulloso.

Pero paremos las rotativas.

En mi afán de erradicar la pelotudez del tipo colectiva, acerco un termino nuevo para que lo vayamos adaptando al paladar.

Bizarro no es algo raro al extremo.  Bizarro es una cualidad que denota un porte erguido, con carácter, firme.

Así, a partir de mañana porque hoy es feriado, se me adecuan y hablan mejor.

(Que me cachen dié, lo tiró de las patas)


Para Google, esto denota un porte erguido, con carácter, firme.
(Y sí, elegí esta foto por la féminas)


Vencedores vencidos en tres actos cortos

- Bueno, hasta ahora es todo lo que sé.
- Igual, no te entendí un comino.
- En resumidas palabras, no sé qué hacer.
- Para mí, vos sabes que hacer pero no estas dispuesto a encontrar en vos la respuesta.
- ¿Acaso te convertiste en Claudio María Dominguez y no me dijiste nada?
- Dale, Diego, no te hagas el banana.  Vos tenes que estar solo y ser mi copiloto en aventuras galácticas.
- Bueenaaa, capitán Beto.  Pero sí, tenes razón.  Tengo que hacerme la cabeza en esa idea.  Mi proa visionaria, diría José Ingenieros.
- ¿Podrías hacer comentarios menos ñoños?
- ...
- Entonces, quiero ir a ver qué onda con unas camperas y despues vamos a tomar algo.  Esta noche, es nuestra.
- Yo diré comentarios ñoños pero el decir que esta noche es nuestra es de minas recién separadas o de esas que leen la Cosmopolitan pero te pispean la Seventeen todavía.
- Bueno, la rompemos.
- Eso es de treintaañero que se sigue juntando con sus amiguitos de la secundaria a comer pizzas los jueves y jugar a la play mientras las esposas perfectas piensan que andan de juerga.
- Mirá esta campera.  Bueno, entonces, ¿cómo carajo digo que la vamos a pasar bien?
- Esta también esta buena pero mierda que son caras. ¿Sabes qué pasa con las camperas caras y copadas?
- Te falta decir copante, emocionarte al ver un Delorean y comprarte un postrecito fity para que volvamos a los '90.  Perdón, ¿qué pasa con las camperas así?
- Perdón, Larry David.  Al margen, ¿se me hace o nos estamos volviendo más intolerantes?  Antes nos podíamos joder toda la noche y ni una mueca.  Ahora como que intentamos atacarnos para minimizar nuestros comentarios.  La cagada es que no te dan ganas de usarlas.
- Sí, somos menos intolerantes porque siempre zigzageas entre decir sandeces o nerdeces.  ¿Cómo no voy a usar una así?
- Primero, lo que estas agarrando parece una que usaría George Micheal.  Todo bien con el muchacho pero con tu cara, a la legua se nota que te la tragas sin siquiera pedir permiso.  Y, en segundo termino, te da un toque de pena usar la campera para "todos los días" porque se gasta y más cuando llueve, que usualmente la usas más.  Pero también si la usas a la noche, como para salir, también te da cosa porque vas a vivir preocupado si la queman, humedecen, la miran mucho, la miran poco y, lo más importante, que no la usas un carajo porque terminas en un lugar herméticamente cerrado tal achuras en gondolas de Carrefour.
- Tenes razón.  Compro, compro.  Tal vez venga mañana, me olvidé la tarjeta.
- Esperá, esperá.  ¿Estuvimos revolviendo ropa tal minas en época de outlet y ahora me decís que no trajiste el bendito plástico?  Entre que estamos hechas unas locas y que recién me entero esta data, no hacemos una.  Una, Bruno.  Encima me dieron ganas de comprarme la Cosmo.
- Sí, salgamos ya de acá y vamos a tomar algo.

...

- ¿Acá te atienden por tu poder adquisitivo?
- Creo que la moza es esa mina que esta fumando.  ¿Cuánto de demora te dijo el de la pizzería?  Igual, no hay apuro.  Es temprano todavía. ¿Por dónde queres salir?
- Vos, por las dudas, tira las llaves del auto arriba de la mesa.  Así ve que no somos pobres haciendo tiempo.  Me dijo media hora pero también puede que nos este llamando.  Fue, vamos a adentro.  Salir, podemos salir por cerca de casa, cosa que nos quede breve la vuelta.
- Bueno, dale.  Tomamos unas pintas y nos vamos a comer.
- No sé vos, pero a la moza esa me la llevo a casa y la ato al fondo.  Lo que es, Dio' mío.
- Sí, increíble.  ¿Sabes de qué me dí cuenta el otro día?
- ¿De qué,  mi buen Bruno?
- De que cada vez que salgo con el auto me vuelvo... no sé cómo decirlo... más jeropa.
- ¿A vos también te pasa?  Yo creo que es un problema del siglo XXI.
- No sé qué pasa, tal vez por la calle, caminando no miro nada, pero así como me siento y me pongo el cinto, se me da por ojear a todo lo que pase.  Uno de estos días me doy una piña.
- Tal cual.  ¿Vamos a comer?
- Dale.

...

- Che esta buena la pizza.
- Y la que atiende ahí también.
- Me la como cruda.  Pero aparte es provocativa, mira cómo viene.
- A veces pienso que estamos sacando conclusiones de viejos verdes.
- Es posible, nos estamos avejentando y averdezando.  Y más vos que estas de novio.
- Bueno pero ella vino para que la miren.  Sería un descortés no remarcar el trabajo previo.
- Porque además, nos cuesta...
- Pedí la cuenta y vamos yendo.  Esta noche esta en pañales.
- Para mí, esa frase lo dicen los empleados bancarios en un after office que hacen por primera vez.
- Bueno, la vamos a pasar bien.  ¿Qué hacemos?
- Vamos a casa a buscar un abrigo.  ¿Qué hora es?
- 23.30
- ...
- ¿Estas pensando lo mismo que yo?
- Sí, creo que sí.
- Bueno, te dejo en tu casa y arreglamos para la semana que viene.
- Sí, con más tiempo.  Tendríamos que dormir una siesta tipo entre las 22 y las 24 como para levantarnos con pilas.
- Totalmente.
- El viernes que viene sin falta.
- Sin excusas.
- Vencedores vencidos. Pff.




domingo, 1 de abril de 2012

Así... Comunismo!

Me enamoré.

Sí, así de loco, así como suena.

Encontré el amor.

Es apresurado, nos estamos conociendo.  Estamos viendo cómo manejamos el temita de la distancia y las repercusiones de su tonalidad trasandina pero no importa.  No caben palabras para describirla.

Cuando Marx esbozó sus primeras tesis sobre lo que más adelante dio cuerpo a movimientos obreros e identificación a aquellas masas en búsqueda de la igualdad que el capitalismo nos prometió cruzando los dedos,  no se imaginó sobre las repercusiones que iba a tener.  No entendió que llegara a mí tan preciado ser.

Siempre sostuve la teoría de que el dúo Engels-Marx, dieron sus primeros pasos a la investigación sobre el capitalismo cuando se quisieron levantar a dos minitas en un bar de mala muerte.  No eran muy chamuyeros, sobre todo Engels que tenía toda la torta y pensaba que las minas se tenían que acercar a él y no de otro modo.  Entonces, a mi criterio, Marx empezó a querer levantarse a una rubia diciéndole que era ensayista de tal cosa y que estaba peleando contra todo el orden establecido y la mar en coche.

Eso, para mí, fue el puntapié a lo que hoy conocemos como respuesta al capitalismo salvaje: el socialismo y, su último paso, el comunismo.  No es malo, simplemente es diferente y hay gente que mucho no le cabe.  Grondona, desde que vio a Marx levantándose a la minita que el quería, no le copo.

No quiero extenderme más.

Es ella.



Camila Vallejo.  Hermosa por donde se la mire.  Es... Perfecta.  Es linda, encantadora, asidua lectora, disfruta de diversos tipos de música, tiene todo el estilo encima y, como si todo esto fuera poco, es comunista combativa y revolucionaria hasta la médula.

No, mamá, no se droga.  Y el piercing no quiere decir que forme parte de una secta o qué se yo.  Es así, un estilo.
Sí, mamá, yo también tuve uno en la ceja.  Me lo quité por el colegio, ¿no te acordas?  ¿Podes irte ahora que estoy intentando escribir algo?
¡Qué no sé cuándo la vas a conocer!  No, no la voy a traer acá, la vas a tratar para la mierda.  ¿Por qué?  Porque es chilena y tiene acento chileno y además es comunista.  No, mamá, no significa que quiera vender todo y darle todo a los pobre, no es Robin Hood.  Pretende otra realidad, como yo.
No, mamá, no me voy a hacer el piercing de nuevo.  Y, sí, si me dejas terminar, te dejo con el face.  (Dios Santo, que me cachen dié)

En fin, la conocí en una conferencia:



En esa ocasión, tuve oportunidad de encontrar su blog. Creo que no hay suficientes palabras.

No, vieja, no protesta porque no quiere laburar.  ¿Qué te importa que hacen los viejos?  Dejate de hinchar, haceme el favor.  Pasa, mamá, que en Chile no hay universidad pública y para arrancar a estudiar tenes que endeudarte de por vida.  Bueno, ya te dejo, espera un rato más.



HASTA LA VICTORIA... SIEMPRE!