miércoles, 18 de abril de 2012

Bebidas

A la hora de elegir una bebida, ¿qué elegís?


Fanta:  El que consume este producto intermedio entre una disolución de una inerte barra de carbón mezclada con jugo Mocoreta en alto grado de concentración, es de aquellos que se enteraron que los Reyes son los viejos porque un compañerito del colegio lo sorprendió en quinto grado en el medio de la frase "Sí, los Reyes me trajeron esto".  Usualmente, en el ámbito laboral, es aquella persona que te pregunta cómo estas como muletilla pero se le adhiere otras falacias lingüisticas como un Holis, Chauchis, Besis y te mecha palabras en inglés para darle una connotación bilingüe a saber Hello, Obviously, Of course, Weekend pero todo dicho en un inglés de mierda.
Usualmente, este compendio de personas son asiduos del Parque de la Costa y no entienden qué se hace un día de lluvia.  Es frecuente verlos agrupados, ya que van en conjunto simil a cardumen, en las entradas de los cines, los domingos de forma particular, riendo a lo largo, en un submundo propio, se conoce que gustan de llamarlo microclima.

SevenUp:  Aquel que toma esta bebida sin estar en cama con 40º de fiebre, casi con la sangre hirviendo lista para poner los ravioles, no es normal.  El bebedor de SevenUp, acompaña las picadas sólo con palitos salados y no de los copados como los Pep sino de los berretas que estan apoyados en el mostrador del chino.  Es sabido que no frecuentan lugares poco luminosos y que esperan el fin de semana para pasear el domingo a la tarde y ver qué anécdota contar al otro día en la oficina.  Poco asiduos del fútbol, prefieren mirar deportes como voley y tenis de mesa.
No es recurrente ver esta clase social en osadas aventuras nocturnas.  Es más, un estudio de la Universidad de Ohio, arrojó que el 83% de estas personas reservan hospedaje en la costa a mediados de Agosto para el verano del año siguiente.  El 17% restante, frecuenta Sierra de la Ventana y repite, año tras año, el vía Crusis en Tandil.  Su vestimenta, en época vacacionil, es particularmente del mejor turista (para ser breve, describiré solo al masculino), es decir, de shorcito o bermuda cargo acompañado con medias blancas subidas de tono hasta escasos centimetros de la rodilla, se le suma a esto remera típica de la zona o de algún lugar vacacional anterior haciendo poco juego con una gorro con vicera larga para esconder lo mayor posible, la calvicie (porque si toma SevenUp sin estar en cama, es pelado o lo será).  Cabe resaltar que las zapatillas fluctuan entre unas Adidas, Nike o Topper clásicas de lona con los cordones atados al punto de cortar la circulación, algo así pero con el pie adentro.

Agua tónica: Aquí encontramos algo particular.  Si tenes hasta 10-12 años, todo bien.  El problema recae cuando pasado los 15 años de edad, en promedio, seguimos con el temita del agua tónica.
Refresca, corta la sed, cumple con lo que promete.  Este tipo de personas, usualmente, es de aquellas que son de una sola palabra.  Ni más ni menos.  Para ellos, todo es blanco o negro, no tienen puntos medios.  Aborrecen la luz amarilla del semáforo, la salsa golf y los vinos doble varietal.
Tuvieron una infancia feliz pero con muchas quedadas en la casa de los abuelos donde se le inculco el habito de tomar este producto que gambetea entre soda, gaseosa y algo amargo/dulzón.  De caracter estricto, no se conforma con poco.  Trabajar con una de estas personas puede ser tedioso por su incapacidad para aceptar chistes de todo tipo de color, solo aprecia el humor de los 80's y Bonanza le parece una serie de la puta madre.
De forma increíble, trascendió que esta tribu no veía frecuentemente Supermatch y, aún más, no hinchaba por ningún color.
En su actualidad, disfruta que los ravioles rebalsen el plato y que el vino este a temperatura ambiente.  Al hacer zapping, se demostró que hay una tendencia a solo repetir y pasar por los canales de noticias.

Gatorade: Es para aquellos que creen que con esto mejoran su potencial.  Deportistas al extremo, llevan una vida entre ejercicio exagerado y pasividad en horarios de trabajo.
Acostumbra a merendar una fruta portable como banana o manzana.  Pendiente de las calorías, no goza de un asado, de un sandwich de bondiola en la costanera y ni hablar de permitirse pizza y faina.  En caso de exagerar a la hora de ingerir, mentaliza y programa su estado mental en la rutina que hará mañana para perder eso que no debió hacer.
Este tipo de personas posee un alto grado de represión de asuntos conflictuales infantiles sin resolver.  Se sabe que desde chico hasta promediando los 14-16 fue de un grosor importante, es decir, pesaba lo mismo que una res.  Hijo de una madre experta en cocina y mandada para complacer, padeció en su cuerpo lo que sus antojos culinarios le solicitaban.  Su padre, algo ausente por negocios, lo veía solo para regañarlo.  La exigencia era la regla prima dentro del hogar.
Al crecer y estilizarse, puso énfasis a su imagen personal, al cuidarse y a tener éxito.  Viste siempre a la moda, intentando mostrar parte de su cuerpo.  No descansa.  La palabra dormir es sinónimo de pérdida de tiempo.  Los domingos, se pasea por los shoppings con un look deportivo o con sweater a los hombros y mirando, obviamente, casa de deportes.  Tiene cierta inclinación a mirar ropa de Kevingston o Columbia.
No escatima a la hora de cenar en un buen sushi bar porque el sushi caro es sinónimo de bueno.

Coca-Cola:  El clásico.  Amante del asado del domingo en casa, con toda la familia.  Se desespera por acomodar la mesa larga, comer de la parrilla y ver el partido del domingo.  Un Boca - River es como nacer de nuevo.
Fanático, además, del café con leche con medialunas; no entiende el sentido de ir a la costa argentina sin pasar por Atalaya y desayunar, almorzar, merendar o cenar alguna de esas características medialunas.  Es recurrente encontrarlo haciendo after office, labura lo justo y necesario y se jacta de decir que piensa en el hoy y que vive para el día cuando se conoce que el futuro es una intriga que lo tiene en la punta de la cornisa todo el día.
De carácter sencillo, se declara ante el público como dominador del sexo opuesto cuando, bien se sabe, en la intimidad se lo tiene tal Lassie atado y con bozal.
Este personaje es aquel que en recitales le pedía al flaco que cante Muchacha, es de los primeros que te rompen los huevos con la ola y que estrola sus manos, una con otra, al ritmo de Oooooohhhhh,  oooohhhhh ooohh oohh ohhh oooooooooooh.  En el par de genes nº 16 tiene preescripto ser el centro de atención a como de la gana.  No importa cómo sino ser al que todos miran.


Esto, mis queridos, son los principales grupos sociobebedores que rejunta nuestro querido conjunto social.  De forma acotada, se los presenté.

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